A veces  ganan los malos,

golpean,

fustigan,

extorsionan a una pobre niña

y nada les duele,

no les remuerde la conciencia,

la pena del otro es su risa,

solo su hambre es importante,

la adrenalina,

la muerte y el deseo suicida de matarse en otros.

A veces los malos ganan

y se llora,

y es cuando se ve a

multitudes de gente marchando,

apretando los dientes,

mordiendo  la sábana,

el pañuelo blanco.

A veces ganan los malos

y la maldad nos toca

y es cuando los malos

son también nuestros malos,

no los que hace mal a otros,

si no los que nos hacen mal a nosotros

y es entonces cuando mas sufrimos

y la sábana no sirve,

ni las lágrimas,

solo  corremos y huímos

hacia  la selva espesa

y húmeda de nuestros miedos,

el corazón se lleva roto por el dolor propio.

A veces los malos ganan,

Me ganan hoy

y lloro,

y no hay selva para huir,

solo lloro.