Lamento decirle que no soy quien usted cree,

Ni siquiera estoy segura de ser quien yo creo,

muchas fierecillas se debaten al interior de este cuerpo frágil,

a veces alguna saca la cabeza y entonces

soy buena,

o soy bruja,

o soy santa,

o soy madre,

o soy puta, en fin…

soy lo que ellas quieran.

Lamento y en realidad lamento mucho decirle esto,

pero nadie manda en mí,

solo ellas lo logran

y no tengo dominio alguno,

tengo demasiadas almas para ser suya.